CAMPO ABIERTO PARA UNA TERCERA VÍA POLÍTICA

Hace poco Jacques Rancière, filósofo francés, en una entrevista concedida al diario Perfil sostuvo que en la vida democrática “el consenso es una fórmula que usan los gobernantes para decir que no hay otra que ser injustos”. Es decir, el consenso es la forma que utilizan los representantes para dominar y someter al resto de la población. “El consenso es el hecho de que no podemos no estar de acuerdo [en tomar] medidas antisociales  porque hay una crisis que obliga, que hace necesario hacerlo”, agregó. De modo que nos lleva a concluir que la situación de un país se presenta de un modo objetivo para la política y no queda otra que ponernos de acuerdo en asumir las penas y desgracias de aceptar las decisiones que los gobernantes toman, como por ejemplo asumir como condición previa un acuerdo con el FMI antes de ponernos a pensar en sacar de la miseria al pueblo y sanear y expandir nuestra economía.

El Frente de Todos arrojó al resto del peronismo del otro lado de la tranquera, a vagar por las amplias llanuras del disenso

El Frente de Todos parece haber caído en esa trampa del consenso. Y con la decisión de designar compulsivamente a Alberto Fernández y Máximo Kirchner presidentes de PJ nacional y provincial respectivamente, también alambraron y cercaron toda posibilidad de discutir esas decisiones como así también todo ámbito de participación y debate político. Dicho de otro modo: encerraron a todos los gobernantes, funcionarios y dirigentes del Frente en el corral del consenso y arrojaron a todo el resto del peronismo del otro lado de la tranquera, campo afuera, a vagar por las amplias llanuras del disenso.

El disenso, sostiene Rancière, “implica aceptar que no hay realidad objetiva que obligue. Que hay un campo de batalla” y es en este campo de batalla donde se abre la posibilidad de construcción de una tercera vía, no solo dentro del peronismo, sino también en el marco político de nuestra democracia. Todo ese campo de batalla del disenso, también es un campo abierto que crea el espacio propicio para acercarse y converger, con amplio margen, en una nueva y convocante expresión política que sea capaz de intentar volver a recrear expectativas y esperanzas, dando las respuestas que Juntos por el Cambio no dio y que el Frente de Todos no supo dar hasta ahora.

Se trata de repensar y rediscutir políticamente, en el campo del disenso, un proyecto de país

Pero quebrar el quietismo fatalista del consenso de gobernantes y dirigentes, que dice que no hay otra, que es esto o nada, que no se puede participar ni disentir, requiere esta vez de un ejercicio libre y amplio de participación que integre al mismo tiempo las voces silenciadas de  los trabajadores que mes a mes ven perder el poder adquisitivo de sus salarios (un kilo de yerba vale $400), de los comerciantes que no paran de cerrar sus persianas, de las pequeñas y medianas empresas que no tienen crédito y a duras penas deben soportar un sistema impositivo confiscatorio e inviable para la mayoría de los negocios productivos. Se trata de que los argentinos tengan una nueva oportunidad de repensar y rediscutir políticamente, en el campo del disenso, un proyecto de país. Se trata de asumir la  oportunidad histórica que hoy tiene el campo abierto del disenso de romper con esta trampa del consenso, intentando fundar un nuevo “proyecto de lo político”, que necesariamente defina un rumbo compartido por todos y que nos una en soluciones realizables y compatibles con las necesidades del pueblo y no con las necesidades de unos pocos dirigentes políticos y empresarios. Ya lo hemos dicho y lo repetimos: los argentinos ya lo hicimos en la lucha por la independencia, en el proyecto liberal del siglo XIX y con el peronismo mientras Perón vivió.

Son muchas las voces y gritos sociales, sindicales, dirigenciales, empresariales, comerciales, militantes que hoy están fijando puntos de encuentro en ese vasto campo abierto del disenso, y quienes saben leer la realidad (que es la única verdad) no se sorprenderán cuando vean aflorar, más temprano que tarde, una tercera vía política en la Argentina.

Sergio Carciofi (marzo 2021)